Bienvenido a San Luis Potosí
¿Conoces Radio Mayor? La mejor estacion de radio por Internet de todo Mexico

Puerta de Norte America La Ciudad de San Luis Potosí Siglo XIX Eventos Importantes Gastronomía Hidrografía
Comunicaciones Los siete barrios Danza Region Media Huasteca Potosina Region Centro
Musica Popular Traje tipico Desierto Potosino Matehuala Rioverde Xilitla
Tamasopo El Sotano de las Golondrinas Real de Catorce Puente de Dios Las grutas de la Catedral Galeria de Fotos

Real de Catorce

El pueblo de Real de Catorce está a 2,750 m. de altitud en la sierra de Catorce, una de las más altas del altiplano mexicano, con cumbres que rebasan los 3,100 mts. de altura. El silencio, el aire limpio y perfumado así como las vistas espectaculares son las características a disfrutar mientras caminas las muchas veredas de esta tierra sagrada. En el corazón de México.

 Se localiza a 253 km. de la capital del Estado. Ya desde el momento que se asciende por la sierra el espectáculo, con sus extraordinarias vistas sobre el valle, es de una gran belleza. Para ingresar al pueblo hay que atravesar el Túnel de Ogarrio, que mide aproximadamente 3 km. de longitud. Esta ciudad de origen minero resulta impresionante por su traza, sus dimensiones y sus magnificas construcciones.

 Real de Minas de Nuestra Señora de Limpia Concepción de Guadalupe de los Alamos de Catorce es como fue llamado al momento en que el virrey de la Nueva España de aquella época (1639), el Marqués de Cadereyta, expidió la cédula de su fundación.  Se fue convirtiendo en uno de los centros mineros más importantes del Estado.

 La vida del poblado transcurrió en medio de la febril actividad de los mineros por extraer plata de las entrañas de esa tierra.

 Cuando la minas dejaron de producir en la cantidad acostumbrada, casi agotadas las vetas, se pensó que el poblado moriría y se convertiría en un pueblo fantasma. Sin embargo Real de Catorce se mantuvo vivo, debido sobre todo al culto a San francisco, cuya estatua localizada en el santuario es meta periódica de nutridas y fervorosas peregrinaciones.

 Otro motivo, también religioso, ha hecho que Real de Catorce conserve su presencia en la vida potosina; el culto huichol al peyote, planta que abunda en esta región. Año con año, los huicholes realizan aquí sus ritos ancestrales, que los sitúan, tras larga peregrinación, en un mundo renovado y misterioso; para ellos, en Real de Catorce se encuentra la montaña sagrada Wirikuta, donde encuentran la purificación.

            El pueblo de Real de Catorce fue fundado oficialmente en el año de 1639, lo que nos hace suponer que en realidad el lugar fue habitado por los españoles al menos desde pocos años antes. Sin embargo es muy probable que el lugar estuviera habitado desde mucho tiempo atrás, quizá desde muchos o muchísimos siglos atrás. La región montañosa además de bella en extremo, tiene aún varios arroyos permanentes.

             Era ya con certeza un pequeño asentamiento minero. Un siglo después, en 1744, las tribus que recorrían el altiplano atacaron ferozmente el tal Real de los Catorce incendiando el pueblo. Un ataque que no era más que una desesperada defensa ante la guerra de exterminio de que eran víctimas los nativos del continente. En ese ataque en particular se quemaron los papeles de la fundación del pueblo. Por testigos que luego dejaron constancia de lo que vieron sabemos de esos hechos. A partir de 1770 se encontraron cada vez más vetas de plata de excepcional abundancia y riqueza provocando una fiebre del oro -aunque quizá sea más exacto decir fiebre de la plata, que ocasionó un crecimiento espectacular para los parámetros de aquella época. Un siglo más tarde, en 1863, para ser precisos, se inició la acuñación oficial de monedas por orden del entonces presidente Benito Juárez aunque la inestabilidad política de aquella época ocasionó que la casa de moneda cerrara en 1866.

            Sin embargo el Real parecía no sufrir mayormente esa inestabilidad y de sus minas seguía extrayéndose tanta plata que en esos años la mitad de la plata del mundo se extraía de los minerales de Zacatecas, Guanajuato y Catorce (aunque, honestamente, los dos primeros superaban con amplias creces a nuestro querido Catorce, en cuanto a producción minera se refiere). Se calcula que en su período de mayor auge vivían en el Real cerca de 15,000 habitantes. A este respecto conviene notar que es una exageración pretender que aquí vivían 25 o 35 mil personas. Quizá en toda la jurisdicción de Matehuala, que tenía al Real como cabecera sí pudieran vivir 30,000 personas pero tambien es oportuno señalar que tal jurisdicción abarcaba varios pueblos -entre ellos Matehuala. De cualquier modo, 12 o 15 mil habitantes eran más que suficientes para convertir en metrópoli a un pueblo de aquella época.

            En los últimos años del siglo pasado se repararon algunos empedrados y se construyeron otros. Son de esa época los que todavía hoy caracterizan al Real. No entra en esta categoría la carretera empedrada que une el túnel de Ogarrio con la carretera pavimentada que conecta al Real con el resto del país pues ese camino se empedró en la década de los setenta de nuestro siglo. El túnel de Ogarrio, sí es antiguo pues data del año 1901. Para 1910 la convulsión política de la época fue de tal magnitud que el Real de Catorce cerró minas y la inmensa mayoría de sus habitantes abandonó el pueblo. En 1920 no había ni siquiera 300 habitantes. Un número asi puede vivir en estas regiones, sin duda y algo que permitió que los que aquí vivían pudieran incluso vivir más o menos bién fue la devoción al patrono del lugar, San Francisco de Asis, que tenía y tiene fama de milagroso lo que sigue atrayendo miles de peregrinos al Real.

            Todo esto es lo que ha dado fama al Real como pueblo fantasma. Sin embargo hoy en día no podemos hablar del Real como un pueblo abandonado. A partir de fines de los años 70 y más aún en la década que esta terminando, varias decenas de personas han hecho del Real su casa. Según los cálculos más confiables, ahora viven aquí cerca de 1200 personas. Muchos son nativos de aquí, pero muchos son originarios de otros estados de la república, principalmente de Jalisco -gente de San Juan de los Lagos que ayuda a hacer más dulce la vida aquí- y Nuevo León aunque también hay un buen número de personas de otros países que han encontrado el Real suficientemente atractivo como para vivir aquí. La principal actividad económica ahora es el turismo tanto el de esparcimiento como el religioso y cultural y tal parece que el Real se ha consolidado como un destino turístico favorito. No hay que alarmarse de ningún modo: aún es un lugar extraordinariamente tranquilo y que conserva la atmósfera que tanta fama le ha dado. En este sentido, de cualquier modo, es siempre recomendable venir al Real entre semana para disfrutar de su proverbial silencio.

 FUENTE: http://www.realdecatorce.net/